Continúo con los textos que traen luz sobre la vida y obra de este hermoso cristiano consagrado a la tarea de civilizar a un grupo de indígenas, sin estropear en ningún momento su cultura y llevándoles el mensaje del Evangelio en su propio idioma…
El siguiente texto es un relato redactado por el mismo Bruce Olson tiempo después de su liberación, en el año 1990.
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¡Rehén!
Era una calurosa mañana (de 43° C.), en las selvas ecuatoriales del noreste de Colombia, región a la que llaman Motilandia. Las aves graznaban y los micos chillaban cuando subí con 15 indios motilones a la piragua que nos llevaría a una cooperativa de víveres. Sentí que estaba a punto de darme otro ataque de paludismo, y esperaba que la sudación provocada por el sofocante calor me ayudara a superarlo.
Mientras Kaymiyokba, buen amigo mío y jefe de los motilones, gobernaba la embarcación, escudriñé las márgenes del río. Los guerrilleros colombianos consideraban que yo era la persona clave para lograr que los indios ”constante espine para los comunistas” se afiliaran a su causa. Como había resistido todos sus intentos de reclutarme, varias veces me habían amenazado de muerte. Al acercarnos al muelle, alcancé a ver a dos guerrilleros armados. Sin previo aviso, el fuego de una ametralladora hizo saltar el agua en torno nuestro.
“¡Salgan de la canoa!” gritó un guerrillero. “¡Tiéndanse de cara al suelo!”
Kaymiyokba y varios otros motilones caminaron, enojados, hacia los guerrilleros, con la intención de atacarlos a mano limpia, ante lo cual el guerrillero disparó otra ráfaga y una bala rozó la frente de Kaymiyokba; pero él se mantuvo firme.
“¡Bruce Olsson es prisionero de la Unión Camilista del Ejército de Liberación Nacional!”, gritaron.
Este grupo de guerrilleros procastrista, conocido como el ELN, era la única de las cuatro principales organizaciones revolucionarias que no había querido aceptar la tregua con el Gobierno.
Debía dar a los motilones la oportunidad de escapar; le dije a Kaymiyokba en su dialecto: - “¡No me sigan!”
Luego, hablé con los guerrilleros: - “¡Yo soy Bruce Olsson, al que ustedes buscan. Dejan en paz a los motilones!”
Empecé a alejarme, cuando alguien gritó: - “¡Alto, o disparamos!”
Aceleré el paso. De pronto, a unos 450 metros de los motilones, dos guerrilleros saltaron frente a mí, me derribaron y me asestaron un arma en la cabeza. “Conque así es como moriré”, pensé.
Me ataron con fuerza las manos a la espalda, me pusieron de pie y ordenaron que caminara. Después de tres agobiantes días y noches, llegamos por fin al campamento de los guerrilleros.
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Cartas de amor
Me vigilaban las 24 horas del día. La mayor parte del tiempo permanecí con las manos atadas a la espalda, a pesar de que estaba muy enfermo de paludismo y sufría intensos dolores.
Años antes, al hallarme herido o enfermo en la selva, había aprendido a aislarme de las molestias físicas. Cuando se está lejos de toda ayuda, con un brazo dislocado; es preciso seguir adelante: En estos momentos me decía a mí mismo: “Este dolor sólo existe en mi cuerpo. Mi mente y mi espíritu están por encima de esto, y no participan“.
Apliqué este método entonces, para soportar algunas de las peores circunstancias de mi cautiverio.
Tal vez parezca extraño, pero no estaba preocupado por mi destino, pues creía que mi responsabilidad consistía en dar servicio donde me encontraba y sabía que todo estaba en las manos de Dios.
- “Es usted nuestro prisionero político”, me informó Manuel Pérez, director político nacional del ELN.
Años antes Pérez, ex sacerdote jesuita (es sorprendente el número de jefes guerrilleros que han sido sacerdotes católicos o ministros protestantes), me había invitado a trabajar con él en el movimiento revolucionario.
Le contesté que los cristianos no debían dedicarse a matar.
- “Deseamos que se una a nuestra dirección nacional”- me dijo Pérez en esta ocasión. - “Queremos que organice los servicios sociales y de salud, y que funde escuelas … así como lo ha hecho entre los indios motilones. Si no se une a nosotros, lo mataremos”-.
A los pocos días observé que algunos guerrilleros tenían fiebre palúdica y que otros presentaban síntomas de hepatitis, pues sus pésimos hábitos de higiene estaban contribuyendo a la propagación del virus de la hepatitis. Los guerrilleros escupían constantemente, contaminando el suelo, el agua y los alimentos. Mencioné este problema a uno de los oficiales del campamento, a los que llamaban responsables, y como por arte de magia todos dejaron de escupir.
Los dos meses siguientes viví en un constante vaivén: hoy me trataban amablemente; mañana, me maltrataban. Rehuía las discusiones y trataba de ayudar como mejor podía. Enseñé a los cocineros a preparar deliciosas salas con gusanos de palmera ahumados; hacía pan para todo el campamento tres veces por semana, y escribía floridas cartas de amor que los guerrilleros jóvenes analfabetos enviaban a sus novias. Ambos teníamos una estrategia: ellos querían entrar en mi vida y yo en la suya. Y yo era quien estaba progresando.
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Subestimando al enemigo
En enero ya me habían traslado a un tercer campamento. En un pequeño claro, los guerrilleros se construyeron refugios con palmas, pero a mí me obligaron a dormir al descubierto, sin protección contra las lluvias torrenciales; así que los insectos tenían festines conmigo de día y de noche.
Para combatir el tedio, pedí que me permitieron escuchar sus diarias discursos políticas, lo cual les agradó. La primera mañana que asistí se esforzaban por entender las diferencias entre el socialismo, el comunismo y la democracia. Les di una explicación bastante completa y, después, varios guerrilleros me preguntaban si accedería a actuar como presidente de debates. Con pocos estudios, o de plano sin ellos, muchos guerrilleros sólo se habían dejado influir por los puntos de vista de sus dirigentes revolucionarios, partidarios de Castro. Esta función me dio la oportunidad de exponerles nuevas ideas.
Al conocernos mejor, los guerrilleros más jóvenes empezaron a llamarme Papá Bruchko. Los motilones me habían puesto el apodo de Bruchko, porque así les sonaban mi nombre: Bruce Olsson. Por broma, aquellos jóvenes guerrilleros agregaron “Papá”, ya que a los 47 años, era lo bastante viejo para ser su padre. Advertí que sus actitudes amistosas eran un esfuerzo para atraerme a su organización.
Al continuar nuestras discusiones, ofrecí enseñarles a leer y escribir. Los responsables vieron esto como una prueba de que me interesaba unirme a ellos, y por eso lo aprobaron. Cierto día, mientras daba clases, el principal responsable se quitó el elástico de un calcetín y empezó a tirarles a las hormigas gigantes que andaban en el piso. No ha oído ni una palabra de lo que he dicho, pensé. Sin embargo, minutos después, hizo un concienzudo comentario que resumió mi plática. Eso me enseñó a no subestimar a los guerrilleros, pues era muy poco lo que se les escapaba.
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Susurros en la noche
Como a los cinco meses de cautiverio, me permitieron tener una Biblia. Estas líneas del Salmo 91 fueron alimento para mí: “Sí, Él te libra de la red del cazador, de la peste mortal; Él te cubre con sus alas, un refugio hallarás entre sus plumas”.
En Colombia, nación católica, apostólica y romana, hasta los guerrilleros aceptaban que el domingo era un día dedicado a “la iglesia”. Cada semana algunos más se nos unían en el estudio de la Biblia y el culto; incluso empezamos a orar juntos.
Al poco tiempo resolví que ya podía compartir con ellos mi fe personal. Pronto, unos cuantos se hicieron cristianos. Estoy seguro de que a los responsables les preocupaban las buenas relaciones que algunos guerrilleros estaban entablando conmigo. Y con mucha razón, porque su conciencia trasformada los inducía a cuestionar la moralidad de los actos terroristas.
Una noche, ya tarde, un joven se acercó a mi hamaca.
- “Papá Bruchko” - susurró - “si me ordenan que lo ejecute, he resuelto negarme”-.
Eso significaba que lo ejecutarían a él por desobedecer una orden, lo cual me conmovió profundamente.
Belleza en medio del dolor
En febrero, los responsables ya insistían en que me declarara militante de su organización. Les respondí que no podía justificar que, para alcanzar objetivos políticos y sociales, se tuviera que matar, y que por eso no podía afiliarme a ellos. Mi clasificación cambió de pronto de “prisionero político” a “prisionero de guerra”.
Siempre se ejecutaba a los prisioneros de guerra. Los guerrilleros inventaron toda una lista de “acusaciones”, y luego me sentenciaron formalmente a muerte.
Entonces, los responsables lo intentaron todo para quebrantarme psicológicamente. “Los indios lo han abandonado”, me dijeron. “Hemos hablado con ellos, y ni uno solo se preocupa porque usted viva o muera”. No pude creerlo, pues seguramente recordarían los 28 años que habíamos pasado juntos. Ellos eran mi familia y sin embargo, conforme los guerrilleros repetían sus aseveraciones, empecé a dudar. ¿Sería posible?
La tortura física que sufrí durante ese tiempo fue tan terrible, que probablemente jamás podré hablar de ella; lo pero de todo fue que me obligaron a presenciar las ejecuciones de otros rehenes. Lo más común era ordenar al rehén que se arrodillara en el lodo, apoyar una pistola de gruesa calibre en el temporal y volarle la tapa de los sesos. De vez en cuando se empleaban pelotones de fusilamiento, cuyas balas esparcían partes del cuerpo entre los árboles y el follaje, como si fueron húmedos montones de sangrienta basura. “Esto la pasará a usted si no firma una confesión”, me dijeron.
Pero también hubo momentos de profunda emoción. Una vez, mientras sufría uno de varios ataques de diverticulosis, perdí unos dos litros de sangre. Un médico que los guerrilleros habían llevado a la selva opinó que una trasfusión de sangre podría salvarme.
Inmediatamente surgió una disputa sobre quién mercería el “honor” de donar su sangre; el elegido fue un joven que se había hecho cristiano. Después de las trasfusiones, estuvo sentado un rato junto a mí.
- “Ahora, mi sangre fluye en tus venas, Papá Bruchko” - me dijo. Había lágrimas en sus ojos. Y también en los míos.
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El canto de un ángel
Esa misma noche, me despertó un dolor terrible. Esa vez, no pude aislarme de él. Nunca había sentido tal angustia.
En eso, sucedió algo asombroso. Un ave a la que conocíamos por el nombre de “mirla” comenzó a cantar. Al escucharla, me llamó la atención que aquel canto tuviera un efecto sedativo, pues la fascinante melodía en tono menor me resultaba dolorosamente familiar.
Perdí el conocimiento. Cuando volví en mí, el ave seguía cantando. ¿Sería una alucinación? Más que nada, porque todo el mundo sabía que esas aves no cantan de noche. Sin embargo, este canto ”real o imaginario” estaba ejerciendo un efecto restauradora en mi espíritu y pude sentir que volvía a la vida.
Entonces comprendí. El ave interpretaba un cántico tonal de los motilones, imitando los sonidos con una fidelidad tan pasmosa, que casi pude ver a Kaymiyokba y los demás motilones cantando las profecías de la resurrección de Cristo en el estilo inmemorial de su tribu.
En ese momento supe que no me habían abandonado y que estaría nuevamente con los motilones. Dios se había valido del canto de un ave para trasfundirme su sangre llena de vida.
A la mañana siguiente, uno de los guerrilleros cristianos se acercó a mi hamaca.
- “¿Y bien?”- dijo suavemente - “¿qué le pareció su concierto personal de anoche?”
Lo interrogué con la mirada.
- “La mirla”- aclaró.
- “Su canto nos mantuvo despiertos toda la noche. ¡Nunca habíamos oído algo igual! Los muchachos se preguntaban si sería un ángel especial, enviado a cantar para usted”-.
La “ejecución”. En julio, me llevaron ante un responsable y me indicaron que debía prepararme a morir. Puesto que no quería firmar una confesión, iban a ejecutarme.
Tres días después, luego de haber dado clases por última vez, me condujeron a un pequeño claro, fuera del campamento. Varios guerrilleros me ataron las manos a la espalda, alrededor de una pequeña palmera, mientras mis ejecutores, 18 de ellos armados con metralletas, se alineaban. Pensé que no quedaría gran cosa de mí, pero por lo menos sería algo rápido. Procuré concentrarme en recuerdos de los motilones, mis amigos.
- “¡Apunten!”, ordenó el responsable al pelotón.
- Varios hombres lloraban en silencio al apuntarme con las armas.
- “¡Fuego!”
Sonaron los disparos, pero yo no sentí nada. Los hombres del pelotón me miraron con asombro, y luego examinaron las armas.
- “¡Son balas de salva!”, gritó uno de ellos.
Había sido un último intento para hacerme ceder, pero no les había dado resultado.
A la mañana siguiente se me acercó Federico, un jefe de los guerrilleros, y me dijo:
-”Bruce Olsson, tengo buenas noticias para usted. ¡Queda en libertad! ¿Está contento?”-.
Yo me encogí de hombros.
-”Me es indiferente”- repliqué - “me preocupan los motilones. ¿Qué será de ellos?”-.
-”Sí, sí”- me tranquilizó -”hemos resuelto dejar en paz a los motilones, y usted puede continuar su labor entre ellos, como antes. Fue un error haberlo secuestrado y esperamos que halle en su interior la grandeza necesaria para perdonarnos. ¿Está contento ahora?”-.
Me dejaron libre el 19 de julio de 1989, y sólo entonces descubrí que el mundo exterior estaba enterado de mi cautiverio.
Los motilones y casi todas las demás tribus de Colombia, actuando como un solo pueblo por primera vez, se habían unido para apoyar “al hombre que es nuestro hermano”, y amenazaban con declarar la guerra total a los guerrilleros si no me ponían en libertad. Los medios de comunicación se habían sumado a su causa, y pronto los había seguido todo el pueblo colombiano, denunciando a los guerrilleros.
El presidente de Colombia, Virgilio Barco Vargas, me dio la bienvenida al volver a la civilización.
- “Usted es un símbolo nacional”- me dijo.
- “Por primera vez en la historia, los indios han defendido a un hombre blanco. Su causa ha unido a nuestro pueblo y le ha dado valor para combatir al terrorismo”.
He seguido con gran pesar las noticias de la guerra contra las drogas en Colombia, pero también estoy muy orgulloso. En el pueblo colombiano hay una nueva determinación para oponerse a los cárteles de las drogas. ¿Por qué ha resuelto el pueblo combatir?
La repuesta no es fácil, pero recuerdo, a mi regreso, al pueblo que me esperaba en las calles de Bogotá para darme la bienvenida. Todos declaraban: “Los motilones nos han inspirado. Ya no toleraremos más tiempo a esos criminales por miedo a perder la vida”.
Tal vez el papel de los motilones no sea valorado en toda su grandeza por muchos, pero yo creo que es autentico e importante. Y le pido a Dios que así sea siempre.
por Bruce Olson.





























Junio 27th, 2007 at 1:01 pm
Gracias, muchas gracias por amar a mi país, y ser casi mártir. Dios le recompense aquí y en la eternidad, su corazón, por una nación que no era la suya. Gracias por los sacrificios que ha hecho y todo su dolor.
Soy un hombre al que Dios está llamando y no sé lo que me espera ni a dónde me llame pero quiero amar a Dios como usted lo hace y como grandes hombres como mis pastores lo han hecho, quiero tener un corazón conforme al de Dios, ore por mí y mi familia, para que Dios nos muestre lo que quiere.
Conocí acerca de usted por medio de mi pastor en la biblia dice de Bogotá.
Gracias. Oraré por usted
Un abrazo. Lo amo en el Señor Jesucristo
Simon Pelaez
Junio 26th, 2008 at 7:41 pm
Bruce Olson, a impactado mi vida, leí su libro POR ESTA CRUZ TE MATARE su obediencia al llamado de Dios, como sus luchas personales, su amor por gente que no conocia, bueno tantas cosas valiosas han inspirado mi vida.. y siento en mi corazon un gran amor y aprecio él. Dios me ministraba mientras leía sus escritos.. que Dios le Bendiga y le recompensecomo el sabe hacerlo.. y asi mismo que Dios nos ayude hacer hombres y mujeres de valor como este gran hombre.
Julio 17th, 2008 at 2:35 am
Bruce Olson,
Leí su Libro Por Esta Cruz te Mataré en el año 1986, fue maravilloso porque me infundió fe a traves de todo lo que usted vivió allí y de las manifestaciones del Señor Jesús en usted y los Motilones. En ese tiempo estaba viviendo momento difíciles y sus experiencias y su fe me infundìan aliento. He leído varias veces el Libro, pero ese tiempo no estaba tan segura que usted realmente existiera, creo que el Señor Jesús me dió la oportunidad de saber más acerca de usted y los Motilones, por mis sufrimientos me olvidé por un tiempo de usted, pero un día con la ayuda de una amiga encontré muchas cosas acerca de usted y los Motilones en Internet. Un amigo mío norteamericano me compro la nueva versión por esta Cruz Te Mataré y Bruce Olson with james Lund, pero en Inglés, lo leo pero me cuesta más. Creo que el Señor Jesús me ha concedido mi deseo de conocerlo y a los Motilones también. Los he visto en las fotos que trae el libro, me encantó mucho conocer a Boby quisiera saber si en las fotos está Atacadara, Ayaboquina, Arabadoyca y los otros motilones. Bruce para mi es como si le conociera, es tan precioso todo lo que usted narra en los libros, su fe me ha dado mucho ánimo y ha sido de gran ayuda en mis sufrimientos.
Siempre estoy orando por usted y todos los indígenas de Colombia, le pido al Señor jesús los proteja siempre y les de salud y por muchas otras cosas, la vida en la selva es difícil y sobretodo allá en colombia.
Quisiera conocerles personalmente, quisiera que venga a Nicaragua, vivo en Nicaragua trabajo en ENITEL, soy miembro de una iglesia pentecostal.
Muchas veces estoy conversando y contando a algunas personas los milagros que El Señor Jesús hizo y hace en usted y los Motilones.
Escríbame si es posible sería de mucha alegría para mi recibir un correo de usted.
Que El Señor Jesús le Bendiga y le guarde siempre, también a los motilones y a todos los indígenas de Colombia.
Josefa Valle García
Julio 18th, 2008 at 10:36 am
Wow, tuve q leer el libro de Bruce Olson para poder hacer un viaje misionero, y es una bendicion el poder leer este libro, tb disfrute mucho el comentario de arriba, es muy bueno, Bruce es un bello instrumento del Senor….bendiciones
Julio 28th, 2008 at 10:45 pm
´Soy de Buenos Aires, Argentina, y leí ese libro en un instituto bíblico. Quedé anonadada. Creo que es un extraordinario guión para una película. No sé si a alguien se le ocurrió llevar eso al cine. Quiero decir que a mi parecer, lo que nos dice ese libro (POR ESTA CRUZ TE MATARE) es que el legalismo no ha hecho más que etiquetar gente y quitarles las posibilidades de recibir la voz de Dios en sus vidas. Olson se atrevió a dirigirse a donde Dios le dijo, y no tuvo ninguna organización religiosa “respaldando” su misión. Tuvo a Dios.
Todos nosotros, los cristianos, por estar actualmente tan alejados del Espiritu Santo y tan sumergidos en las iglesias que controlan nuestras vidas, a las que hay que dar cuenta de todo, contrariamente a lo que dice la Palabra en 1a. de Pedro Cap 5, vers 2 y 3, tal vez hemos sido llamados por Dios y no nos animamos a confirmar ese llamado.
Nos están haciendo falta muchos Olson en éste tiempo, en que los pastores (ahora apóstoles, obispos, profetas y otros títulos que nos demuestran cómo les gustan los primeros asientos…) prefieren ir a USA, a las megaiglesias, a ir al Chaco (Argentina)
o a Europa. Nos están haciendo falta hombres de Dios, y como dice Warren, siervos de Dios. En la actualidad las ovejas están dispersas, confundidas, esquiladas.
Agosto 4th, 2008 at 12:34 am
Leî el libro de Bruce Olson “por esta cruz te matare”, en el año 1.978. Fue de gran bendiciôn e inspirasiôn para mi vida espritual. Pero jamas pense que tendrîa la experiencia de poder trabajar personalmente con los motilones Bari, hace 5 años Dioa permitio que conociera a esta indomita tribu de indigena. Cuando hablo con los acetaiida (ancianos), ellos me cuentan la historia de Olson, ellos andivieron con êl.
Agosto 4th, 2008 at 1:08 am
Mi nombre es Leovanis Farias,vivo en Maracaibo venezuela. Leî el libro “por esta cruz te matare” en el año 1.978, mi padre, quien partio con cristo tambien lo leyo. Dios me a dado el privilegio y bendiciôn de conocer a los Bari y trabajar entre ellos, soy abogado y los acesoro, prdico el evangelio y algunos de ellos se han convertido a cristo, pero e tomado cmo ejemplo la experiencia de mi hermano Bruce, ya que a diferencia de otros misioneros, êl pèrmitio que fuera Dios quien se manifestara a los Bari en su propio idioma, utilizando a Baby, su hermano de pacto. ellos no aceptan a los labasdo (personas blancas), ya que tienen su razones y motivos bien funddados, porque han sido victimas de mucho engaño y matanza por la ambisiôn del hombre blanco de apoderarse de sus tierras ricas en minerales, petroleo y fuentes naturales. Estableci contacto con Bruce Olson por escrito, atravez de odo, un bari que Olson recogio en la selva, êl era huerfano de padre y madre, estava desnudo. Olson es un ejemplo de desprendimiento, y rompe con los esquemas de aquellos que sôlo buscan prestigio y fama, muchas veces con fines lucrativos o mercantilistas. Aun continua su obra, ya no directamente en la selva, pero si atravez de facilitarle estudios y preparasiôn academica. Pero es lamentable como la sociedad moderna, y la ambsiôn del gobierno estàn empeñados en destruir una de las tierras y culturas mâs ricas, donde habitan los hermanos Bari. Aunque estos sectores estân plagados de guerrilla, le pido a Dios que me proteja, ya que estoy convencido que Dios necesita personas que continuen con la obra evangelizadora que Bruce comenzo.
Agosto 4th, 2008 at 1:53 am
Resientemente visite en tibû- Colombia una cooperativa que Bruce Olson les construyo a los motilones Bari, quede sorprendido con el tremendo edificio y la estructura formidable de esta obra. Fuy con un grupo de Bari, comunidad con la que actualmente estoy trabajando en la obra misionera. Dios nos ha concedido en esa comunidad, atravez de la oraciôn y el esfuerzo muchas cosas que han contribuido al desarrollo de la comunidad. Actualmente estoy ayudando a algunos jovenes bari que han salido de bachillerato a ingresar a la Universidad del Zulia (universidad pûblica), algunos estân estudiando derecho, comunicasiôn social, biologia, agrônomia etc. Pero siempre nos encontramos con barreras que la sociedad establece (como la discriminasiôn), pero con mucho esfuerzo y confianza en Dios se han logrado algunas cosas. Es costoso a veces conseguirles residencias y recursos econômicos, pero es increible como Dios obra. En tibû me regalaron un libro “asi somos los bari”, y converse con muchos bari que visitan a Bruce Olson,y que anduvieron por los senderos de la selva con êl. Ñando, fue el nombre que los motilones le pusieron a Olson. La comunidad motilona en la cual Dios me ha permitido estar, estâ deseosa de que Bruce nos visite y hemos hecho tramites para poderlo traer. Sabemos y entendemos que Bruce se debe cuidar mucho de la guerrilla, pero estamos orando a Dios para que dirija êste viaje.
Dr. Leovanis Farias
Maracaibo- Venezuela.
Agosto 4th, 2008 at 2:33 am
Hermano Olson, si usted tiene la oportunidad de leer estos mensajes, yo soy la persona que le envîo la carta con odo, y que Ud. me contesto muy gentilmente. Me encuentro ayudando y llevando el mensaje en la comunidad bari (Bakugbari). Jesus Bakeke ( el maestro) le envîa muchos saludos y abrazos. Continuamos orando y haciendo preparativos para que Ud. algûn dîa visite la comunidad, en bakugbari lo recuerdan y lo aman mucho. Es imposible que ellos lo olviden a Ud. Usted fue la persona que portando tallos de banana les mostro a sabasêêbah (Dios), e conversado con German de iquicarora, para ver si visito esa comunidad, deseo seguirles hablando de cristo como hasta los momentos Dios me a indicado que lo haga. En bakugbari cada vez que nos reunimos oramos por Ud. y su familia. Los bari no olvidan al hombre que los saco del engaño y los ha ayudado tanto. Particularmente yo siento un gran respeto por usted, admiro su valor y gallardia espiritual, cuando soporto, no sôlo la flecha que resivio por parte de los motilones bravos, sino tambien,por haber resistido a las torturas que fue sometido por la guerrilla en su cautiverio. En espera de su pronta respuesta.
Leovanis Farias.
Maracaibo- Venezuela
Agosto 4th, 2008 at 4:03 pm
Hermanos, NO SOY BRUCE OLSON !!!
¡Cuánto lamento no poder extenderles sus palabras al hermano Bruce Olson!
No soy Bruce Olson. Si leyeran los textos que he publicado, se darían cuenta que sólo son medios para que nuestro hermano sea más conocido en internet.
Lamento decepcionarlos con esta noticia, pero así son las cosas.
Mucho quisiera yo poder conocer a este hermano que no sólo mostró valentía y coraje para arriesgar su vida (de hecho fue herido en varias oportunidades y también en varias estuvo en riesgo de muerte), sino que buscó no interrumpir la cultura propia de los Motilones, sino que adaptó sus propias formas y costumbres para amoldarse él a los indios, en lugar de manipular a su antojo las voluntades de sus oyentes.
Agosto 4th, 2008 at 8:30 pm
De todas maneras, hermano Raimundo. Es un placer para mi establecer contacto con Ud. por esta vîa e identificarme con una de las personas que reconocen muy humildemente la gran labor que nuestro hermano olson realizo entre una de las tribus màs aguerrida y luchadora en pro de sus tierras y cultura. Creo que compartimos los mismos sentimientos en torno a la obra que olson realizo entre ellos. No se preocupe por la confusiôn presentada, de todas maneras quêdo a su servicio. Cuando tenga la oportunidad de encontrarme con Olson (Dios mediante), le hablare de Ud.
Agosto 4th, 2008 at 11:45 pm
Hermano Leovanis,
Más que un honor y un gozo sería una hermosa experiencia poder conocer a un hermano de la categoría de Olson.
Mucho más aún cuando trabajó tanto en los temas de traducir los textos bíblicos en formas idiomáticas tan complejas como la Motilona (que según su libro era más bien un idioma “tonal”).
Envíele mis más cálidos saludos si logra contactarlo.
Sé que posee una página web, pero ignoro si realmente se trata de él. (Usted sabe lo sencillo que es para cualquiera en internet hacerse pasar por otra persona para sacar provecho de ello).
Son muchos hermanos en la Argentina que aman la obra de este cristiano.
Gracias por sus palabras.
El Señor le bendiga en su obra.
Agosto 5th, 2008 at 7:11 pm
Con mucho gusto le trasmitire su mensaje en cuanto establezca contacto personal con Olson. En la comunidad motilon- bari, donde me encuentro realizando la obra misionera, estamos haciendo los planes finales para su visita. Yo cometi el error, en una oportunidad de enviarle a Olson, por internet, a una pagina que aparecia como una direcciôn de êl. Las fotos eran de hermanos de la cmunidad Bakugbari, y del trabajo que e realizado con la ayuda de Dios. Resultô que esa direcciôn no era de êl. Hermano Raimundo, pido sus oraciones para que Dios me ayude continuar adelante en esta obra, se presentan muchos obstaculos, sobre todo, en el àrea de ayuda con los jovenes bari que estàn ingresando en la universidad del Zulia. Existe aùn, discriminaciòn hacia ellos, y cuesta muchas veces ubicarlos en residencias. Ellos se ospedan en mi casa, sobre tòdo, los casiques. Actualmente reside en mi casa, un motilòn joven quien fue el primer convertido a cristo. Luego de haber escuchado varias veces el mensaje, “dice èl” que no entendìa. Pero una vez tuvo un sueño, donde vìo a cristo que le decia (yo soy jesus, y tù eres mi hijo), dice èl que comprendio el mensaje de Dios. Este es el joven motilòn que actualmente es quien predica en el idioma de ellos.
Dios le bendiga muy ricamente. Su hermano en cristo. Leovanis Farias
Agosto 5th, 2008 at 11:59 pm
Hermano Raimundo, tal vez, en un futuro no muy lejano, si cristo aùn no a venido. podrìa usted venir a venezuela y conocer a los motilones. Bakugbari, es una comunidad motilna donde viven ancianos que caminaron con olson. Cerca de bakugbari està saimadoyi, iquicarora, boksi, bachichida y otras comunidades donde olson vìvio. Queda Ud. cordialmente invitado para que nos visite cuando guste.
Que Dios lebendiga.
Leovanis Farias.
Agosto 8th, 2008 at 3:41 pm
La historia de Bruce olson, es una histori impactante, llena de emosiôn, tristeza, dolor. Pero llèna de una pasiôn y ternura de un hombre que acepto el reto de Dios, dejando una vida llena de comodidades, lujos y confort. Esta hermosa historia que conmueve, alienta y estimula a, ver las grandes necesidades que padecen comunidades y pueblos apartados y aislados de un mundo globalizado, con desaarrollos pòlitico, social y econòmico.
Bruce Olson es un ejemplo de cristiano, que a pesar de su limitasiòn fisica, còmo èl lo describe en su libro por “esta cruz te matare”, èl era objeto de burla, era el asme reir de sus compañeros de deporte. Me hace recordar a Moises, cuando Dios lo llama desde el monte ardiente. “NO SE HABLAR, SOY TARTAMUDO”, como podre sacar a este pueblo de Egipto, se necesita màs que un ejercito para liberar a un pueblo de manos de faraon y de una naciòn tan poderosa como es Egipto. Olson fue el hombre que a Dios le plasiò escoger para libertar de la esclavitud de la ignorancia, a una tribu guerrera que dava muerte o toda persona que se atreviera a incursionar en su territorio. Historia conmovedora que, que le hece nublar de lagrimas a toda persona que ha leìdo èste libro. La experiencia que actualmente estoy viviendo, trabajando en el campo misionero entre los motilones Bari ubicados al pie de monte de la sierra de perija en Maracaibo Edo zulia venezuela, frontera con colombia en las inmediaciones del rio Catatumbo. La experiencia de poder conversar con los ancianos y ancianas Motilones, que compartieron esos momentos de alegrìa, tristeza y dolor con Bruce Olson. Cuando los motilones, por primera vez oyeron del mensaje d jesucristo, atravez de un joven motilòn quien se convirtio en el hèrmano de pacto de Olson. Hermano, que años màs tarde caerìa en las aguas del Rio catatumbo bajo las balas de los colònos, quienes por la ambisiòn de poseer tierras mataron a baby. Conoci al hijo de baby recientemente en el rio catatumbo, e conversado con muchos ancianos y ancianas que caminaron con Bruce por los cenderos motilones. E establecido ontacto con Olson por escrito atravez de un bari (hijo de crianza) de olson. Los motilones, no aceptàn personas blancas en sus comunidades por razones sobre los hechos historicos, que marcaron el sufrimiento de matanzas a niños, jovenes, mujeres y ancianos. En primer lugar, por la epòca de la conquista por parte de los españoles ( 400 años de guerra), luego, los terratenientes o hacendados que pagaban sicarios para que matàran a los motilones, arrojavan veneno desde elicopteros y envenenavan comunidades enteras. Dios me ha permitido trabajar entre ellos. Al principio. ellos no me aceptaron, pensando que era un (labasdo chiromba), blanco engañador, pero Dios me habrio las puertas y comenzaron a suceder cosas extraordinarias, algunos ancianos y caciques tuvieron sueños y revelasiones y algunos motilones comenzaron a aceptar el mensaje del evangelio. Puse en practica los consejos y de Bruce, en el sentido de que se devìa respetar su cultura y formas de vida. En los actuales momentos paso mucho tiempo con ellos compartiendo de la palabra y haciendo los preparativos parala visita de Olson a las comunidades motilonas aledañas a la comunidad Bakugbari. Olson ha tenido que ausentarse de las comunidades motilonas por causa de que la guerrila lo tienen amenazdo, y luego de su cautiverio en manos de la guerrilla, ha tomado medidas de seguridad.
Agosto 9th, 2008 at 9:16 pm
[…] razón de este post, es simplemente para agradecer al hermano Leovanis Farías sus comentarios (puede leerlos aquí) e invitación y compartirles estas […]
Agosto 10th, 2008 at 10:27 pm
Solo han pasado tres años desde que conoci a Bruce olson, al mudarme al departamento. En este tiempo sus relatos y realizaciones han hecho impacto en mi vida: he visto en mi interior surgir victoriosa una gran simpatìa por la naturaleza no contaminada del indigena y me he dejado seducir por el mundo màgico de sus creencias y costumbres. Este interès ha ido enfocàndose màs selectivamente hacia los nativos de la tribu que Bruce olson considera su familìa y por lo tanto vienen a visitarlo con frecuencia. Los apodan motilones, pero “los bari” es su verdadero nombre, significa GENTE.
Los bari habitan en 18 casas comunales dentro del territorio de colombia y 10 establecidas en venezuela. En un solo bohìo grande, pero encerrado y sin ventanas comparten la vida en una forma armònica màs de 200 personas. En colombia el gobierno les ha adjudicado tierras, que representan solo una minima parte de lo que lguna vez tuvieron. La reservaciòn incluye regiones montañosas y planas, lleva el nombre de Resguardo Bari. Comprende territorios selvàticos al norte del departamento de Norte de santander, desde la orilla del rio catatumbo al sur, al rio intermedio por el oriente y tierras del departamento del Cesar por el occidente. En venezuela estàn asentados en el departamento del zulia. Los indigenas Bari llegaron a la segunda mitad del siglo XX, sin haber tenido influencia de la civilizaciòn del blanco. Tuvieron fama de belicosos porque forastero, que ponìa el pie en su territorio, nunca salìa con vida. Han conservado sus tradiciones ancestrales: son poligamos y viven de la caza, la pesca y de cultivo de yuca, platanos, caña dulce, piña y banano principalmente. Desde los primeros contactos con el blanco, a partir de 1.960, su poblaciòn se ha visto disminuida por epidemias de sarampiòn y el contagio de la tuberculosis, enfermedades contra las cuàles los bari no tienen ninguna defensa genètica. Pero en especial, por los largos años y epòcas de gerra, primero por los españoles. Expediciones dirigidas por Alonzo de Ojeda, cuando llego al lago de Maracaibo, considero que habia llegado a un mar de cristal. Una ciudad palafitica, los Bari o motilones poblaban las riveras del lago de Maracaibo, el primer encuentro fue entre flechas y armas de fuego, 400 años de guerra para tratar de someter o “pacificar” a los Bari. a partir de allì comienza una odisea para el Bari, pero su espiritu indomito resistìo, como hasta los momento continùan haciendolo. La mortandad de indigenas Bari es incalculable en la historia, actualmente solo existen ocho mil bari entre colombia y venezuela. Luego inrrumpen, como fieras cargadas de ambiciòn por sus tierras, los terratenientes o hacendados que pagaban a sicarios para exterminar comunidades entèras de indigenas bari. Lanzavan veneno desde elicòpteros y todo lo que tocaba morìa.
En el comienzo de la existencia de los Bari, todo era oscuro, no habia en la tierra sol ,agua, estrella, comida, pescado, selva, fuego, ni alguna especie. Solo existìan piñas y pequeños arbustos, donde se encontraba SABASEBA y SAYMADODJI, el primero era Dios y el segundo Jesucristo, de ahì en adelante se puede apreciar mejor como fueron evolucionando los Bari que son conocidos como hijos de la selva.
El nombre de cada Bari indica las cualidades, el comportamiento de los niños, sus dones, su poder, por eso algunos nombres representan los rios, las montañas, los lugares sagrados o los animales.
Bruce Olson o Yado, nombre que le dieron los bari que significa “amanecer”. Yado es un bari màs que ha compartido con el pueblo bari los momntos buenos y dificiles y los ha orientado para fortalecerlos como bari. Sus enseñanzas, sus palabras, nacen de un corazòn Bari, porque hace parte de ellos mismos. Por eso los Bari lo llaman ” TAYGDA YADO ” que significa pàpa amanecer.
Extraido del libro “SOMOS BARI” de Ortencia Galvis y ” ICHIDJI YA ABABI ” algo nuestro, asi somo los Bari.
Agosto 15th, 2008 at 8:05 pm
BRUCE , SOLO TE PIDO Q ORES POR MI , ESTOY VIAJANDO CADA CIERTO TIEMPO HA UNA ETNIA Q SE LLAMA , WARAO SIENTO MUCHA PASION POR ELLOS . ESTOY BUSCANDO LA DIRECCION DE DIOS PARA NO DEJARME LLEVAR POR LAS EMOCIONES
….. TIENES UNA GRAN CORONA EN EL CIELO
Agosto 26th, 2008 at 6:07 pm
BRUCE OLSSON GRACIAS POR LAS AYUDAS INCONDICIONALES, ME HAN PERMITODO SER ALGUIEN EN ESTA SOCIEDAD, SE MUY BIEN LOS SUFRIMIENTOSD QUE HA PASADO AL AYUDARNOS (INDIGENAS), A PESAR DE ESTO SIGUES AHI, GRACIA A DIOS POR QUE ME ENVIO A UN ANGEL LLAMADO BRUCE OLSSON.
Diciembre 2nd, 2008 at 11:11 pm
La mujer bari ejemplo de madre abnegada, luchadora y emprendedora en sus comunidades.
Quiero hacer mension de una mujer perteneciente a la comunidad bari “bakugbari”, su nombre:_ Aminta Elena Achirodogda. Reciente mente asisti a una reuniòn que se llevo a efecto en la comunidad bari de comanda, donde se trataron temas sobre la demarcaciòn, dirijida por la comisiòn de demarcaciòn. Los miembros de està comisiòn tienen còmo finalidad demarcar ls territorios indigenas bari y yukpas. Los bari reclaman les seàn devueltas las tierras que originariamente y ancestralmente les pertenece, y las cuales les fueron quitadas por la fuerza, epocas en las cuales fue derramada lasangre de sus abuelos, quienes defendiàn sus propiedades. Hay que leer y estudiar la historia narrada por los mismos actores y protagonistas que fueron victimas de masacres en colectivo, envenenados desde elicopteros, asesinados por la anvisiòn de aquellos que teniàn el poder ecònomico y las armas. Es por eso que el bari no acepta la demarcasiòn, ellos exigen ampliasiòn de las tierras. Afirman que la demarcasiòn tiene còmo fin “encerrarlos y acorralarlos como a cochinos en un chiquero o vacas en un corral.
Lo cierto del caso es, que en la medida que avamzava y se desarrollaba la discusiòn, una ujer bari de nombre Aminta Elena Achirodogda, perteneciente a la comunidad de bakugbari, se pronuncio expresando el sentir profundo de heridas y cicatrices ocasionadas por tanto sufrimiento que històricamente han infringido los labasdo en su gente, el engaño, las promesas de pòiticos no cumplidas, el enriquesimiento de personas supuestamente humaitarias con intensiones de ayudarlos, pero que en realidad han utilizado sus necesidades para enriquecerse ellos mismos.
Aminta Elena Achirodogda, expresando su resentimiento, les manifesto a esta comisiòn que ellos estavan cuadrado o compuestos con los hacendados y que simplemente venian con otro engaño màs, los trato de corruptos y que todo respondia a un plan orquestado y muy habilmente preparado para engañarlos a ellos.
Esta mujer es sinonimo de valentia, se expreso de una manera sincera, pero con una gayardia admirable, cada palabra exresada reflejaban un rechazo por tanto engaño y mentira de la cuales han sido victima por siglos. Bakugbari es una de las comunidades que conserva, mantiene y defiende su cultura, estàn entregados al trabajo de cultivo, caza y la pesca, no aceptan la intromisiòn del hombre blanco o labasdo dentro de su comunidad, precisamente por que fueron ellos quienes dieron muerte a sus abuelos y ancestros. Aminta Elena Achirodogda representa a los bari que que han sido y siguen siendo victima de tanto engaño y mentira: yo quede admirado por la valentìa con que hablo esta mujer bari. Llevo 5 años colaborando en esta comunidad bari, y e visto, e sido testigo de sus sufrimiento, actualmente aun siguen siendo discriminados por la sociedad moderna. Los jovenes de esta comunidad hacen esfuerzos increibles para poder ingresar en la Universidad del Zulia, sus padres sacan sus cultivos de yuca, topochos y platanos caminando largos trechos con estas cragas en sus hombros, para poderles costear los estudios a sus hijos, quienes pasan penalidades y sufrimientos para poder conseguir un lugar o espacio en la ciudad de Maracaibo para poderse residenciar.
Diciembre 3rd, 2008 at 8:12 pm
LOS MOTILONES.
Han pasado 5 años que conocì a los motilones, en la comunidad Bari (bakugbari), entre ellos hay personas dificil de olvidar y que son lideres, me ha unido a ellos un amor profundo. Los momentos que me ha tocado convivir con ellos son nolvidables, el poder compartir con ellos sus comida y su cultura me provocan satisfacciòn, privilegios y deleite. El comer los alimentos que la misma naturaleza ofrece, el poder pescar con ellos con arpones y chuzos, caminar por la selva, sentir que estas con gente sincera (con los hijos de la selva) como llaman a los motilones, es una experiencia realmente fasinante. Los bari, comunidad indigena que ocupaban los territorios del zulia, desde la cordillera de machiques, lago de maracaibo, trujillo, santa barbara y parte del tachira. Sin incluir los que habitan en còlombia.Fueron reducidos por los ataques foroces de la ambisiòn del hombre blanco, comenzando por los españoles en tiempos de la conquista dirijida por Alonzo de Ojeda. Luego los invasores que teniàn la fiebre de apoderarse de grandes extenciones de tierra sin inportarles a quien matavan.
Diciembre 3rd, 2008 at 8:57 pm
LA MUJER MOTILONA O BARI.
Quiero en este escrito hacer un reconocimiento a una mujer abnegada, trabajadora y luchadora por su gente y su cultura: Aminta Elena Achirodogda. Reciente mente fuy invitado por mis hermanos Bari de la comunidad Bakugbari, a una reuniòn en la comunidad bari de cumanda. Donde se realizaria una reuniòn con una comisiòn de demarcasiòn de tierras. Los bari rechazan la demarcaciòn, dicen ellos que este sistema busca encerrarlos a ellos còmo a cerdos en chiqueros y vacas en corrales. Sabaseba o Dios, los creo en la selva donde no existen limites, fronteras ni prohibiciones que les impidan pescar, cazar, caminar o cultivar. Ellos son los hijos de la selva y como hijos son los herederos y dueños de esos territorios que les legaron sus abuelos y ancestros. Actualmente, se encuentran acoorralados por cercas y alambres elèctrificados, se les prohibe cazar y pescar por que los hacendados dicen ser los dueños de las tierras.
Mientras los funcionarios de la comisiòn de demarcaciòn hacian el planteamimento sobre la demarcaciòn de tierras, una mujer bari tomò la palabra, y reflejandose en ella un estado de impotencia y resentimiento, se desbordo esgrimiendo una exposiciòn de motivos sobre hechos històricos relacionados con el martirio y dolor que su raza ha sido victima, derramamiento de sangre, el engaño y la mentira sobre promesas no cumplida por los gobiernos e instituciones tanto gubernamentales como sociales. Utilizo los terminos de corruptos, chirombas, bachirocan.
Su ataque fue firme y con argumentos lògicos, con pruebas y evidencias que la historia respalda y confirma. Los funcionarios, algunos la escuchavan atentamente mientras que otros molestos tratavan de defenderse. Esta mujer hablo de la forma que asesinaron a jovenes, niños, ancianos y mujeres para arrebatarles sus tierras, para que ahora pretendan enchiquerarlos con cercas y alambres elèctrificada.
Alrrededor de casi una hora esta mujer bari hablo, desahogandose en un torrente de resentimiento. Los bari exigen, no demarcaciòn, sino ampliaciòn de sus tierras, que les permitan continuar siendo los hijos de la selva. Aminta Elena Achirodogda hija de Jesus Bakeke, maestro de la comunidad bari Bakugabari, lider y luchador de los derechos y de la cultura de su gente. Carlos Aron Arosboando, ex casique saliente de la comunidad, su esposa Maxola quienes mantienen una familia hermosa donde han criado varios hijos (jean Carlos o el mitilòn blanco, hidania o chana, Ana), hogar donde me brindan ricas comidas motilona. Galapagos, lapa, danta, cochino de monte, pescado ahumado etc.
Jose luis Achibatri, actual casique, buen cosinero y amigo.
Aminta Elena Achirodogda es simbolo de la mujer bari luchadora, que Dios la bendiga y que Dios continue bendiciendo a la comunidad bari Bakugbari.